Acuerdo Massa-Macri para fiscalizar votos en octubre

Sergio Massa y Mauricio Macri mantienen línea directa. No sólo hablan de política dura. A pesar del fanatismo por Boca Jrs y Tigre, a los dos candidatos presidenciales de la oposición les apasiona el tenis. Y juguetean con la idea de organizar un doble mixto en polvo de ladrillo: Massa-Malena (Galmarini) vs. Macri-Juliana (Awada). Sin embargo, mandan las urgencias electorales y tanto el Frente Renovador como el PRO ya designaron negociadores para organizar una fiscalización conjunta de las elecciones presidenciales del 25 de octubre. La massista Graciela Camaño y la macrista Patricia Bullrich se reunieron ayer en el tercer piso del Palacio del Congreso para organizar el operativo que contará con unos 10 mil fiscales en común.

La estructura de control, a la que se sumará también el GEN de Margarita Stolbizer, ya tiene nombre. Se trata de un Comando Único de Fiscales (CUF) donde el domingo 25 habrá representantes de todos los partidos opositores. Massa propuso una nueva alternativa para controlar el sufragio hasta el final. No sólo en las escuelas donde funcionan los centros de votación y se labran las actas. Para el massismo y el macrismo el punto neurálgico a controlar en octubre no serán las mesas de votación sino el Correo Argentino, destino final de las actas y donde, según sospecha la oposición, se terminaron fraguando actas en los comicios de Tucumán.

Massa contactó a Macri y le propuso que el CUF funcione como un centro de control de los telegramas que los 10 mil fiscales generales aprueben en las escuelas donde se vota. Para eso, cada fiscal general de la oposición, que funcionará con independencia de los fiscales que designe cada partido por mesa, tomará una foto de los telegramas que se envíen al correo para tener una contraprueba en caso de eventual adulteración. El GEN pondrá el foco en Tucumán. Hoy Stolbizer visitará la capital de esa provincia y se reunirá con José Cano. Además, le reclamarán a Diana Conti, titular de la Comisión de Asuntos Constitucionales, que arme una subcomisión para analizar la implementación de la boleta única complementaria. El Frente para la Victoria concede esta clase de minucias. También conformó una subcomisión para analizar la implementación de la ley de debate presidencial obligatorio y durmió el reclamo opositor en un cuerpo legislativo inactivo. Para completar este esquema, Bullrich reclamó la citación al Congreso del director del Correo Argentino, Juan Claudio Tristán.

Massa dará hoy en Jujuy otro golpe de efecto en la campaña. Mientras Macri dispersa la campaña en busca de un voto peronista que ya tiene demasiadas terminales (Daniel Scioli, Massa y hasta Adolfo Rodríguez Saá) como para fluir hacia el PRO, el candidato del Frente Renovador profundiza la diversidad de su electorado y sale a la caza del voto independiente. Y también del electorado radical que en las PASO enfocó en la interna de Cambiemos debido a la precandidatura testimonial de Ernesto Sanz a la presidencial. El lunes, el exintendente de Tigre estuvo en Formosa junto al senador nacional de la UCR, y postulante a suceder a Sanz en la jefatura del centenario partido, Luis Naidenoff. Ayer fue a Entre Ríos donde continuó la campaña contra «los señores feudales» a quienes identificó con Sergio Urribarri y Gildo Insfrán.

Hoy en Jujuy, Massa se mostrará con Gerardo Morales, senador nacional UCR y candidato a gobernador junto al massista Carlos Haquim. El dream team opositor que debutará en tierra jujeña tendrá presente también al cordobés José Manuel de la Sota y a Sanz. El senador Morales, anfitrión de la cumbre, fue quien defendió en la Convención Nacional de la UCR un acuerdo opositor amplio que incluya al massismo. La provincia norteña es un leading case electoral para el Frente Renovador: insistirán con el perfil feudal de su actual mandatario, Eduardo Fellner, quien además es la máxima autoridad del Partido Justicialista Nacional que apoya a Scioli. Massa apuntará también a Milagro Sala, a quien consideran la jefa de una Estado paralelo.