Gobierno sin operadores judiciales: debilidad o fortaleza

La Justicia Federal le dejó servido en bandeja el escenario político a Cristina de Kirchner. El gobierno de Mauricio Macri también aportó lo suyo. Generó un contexto de ajuste de tarifas, despidos en el Estado e inflación creciente que desembocó en la semana del regreso de la ex Presidente a la centralidad política. La Casa Rosada sufre la ausencia de operadores judiciales propios, que incluso generan ruidos internos y externos con Elisa Carrió en Cambiemos, el macrismo no pudo frenar la declaración indagatoria ante el juez Caludio Bonadío en Comodoro Py.

El regreso de Cristina transmitido casi en cadena nacional por todo el arco mediático del país, sumado a movilizaciónes callejeras y al acto programado frente a los Tribubnales Federales, en un contexto económico y social cada vez más ajustado, inscriben en el “Veraz” del gobierno nacional a Germán Garavano, Ministro de Justicia, y a Daniel Angelici, el presunto responsable de operar sobre los magistrados de Comodoro Py. El cálculo del macrismo no podría haber sido más erróneo: generar un coctail de medidas de “sinceramiento” de la economía sumado a un peronismo acéfalo que observa pasmado la reaparición de Cristina con apoyo popular en una causa judicial que, de todas las que implican a la ex mandataria, está lejos de complicar el futuro judicial de la ex presidente.

La venta de dólar a futuro, más allá de sus resultados tangiblemente perjudiciales para las arcas del fisco, es una operatoria legal resuelta a partir del principio de autonomía que rige al Banco Central de la República Argentina. Alejando Vanoli fue designado con acuerdo del Senado para presidir la autoridad monetaria. La responsabilidad legal, en caso de que se demuestre que la venta de dólar a futuro fue un fraude premeditado –de casi imposible producción de prueba en términos legales- alcanza a Vanoli y no a la ex presidente. Este “blindaje” del BCRA a partir de su Carta Orgánica exime a la cabeza del Poder Ejecutivo de responsabilidades legales. Una interpretación que fue admitida incluso por Federico Pinedo, denunciante de la venta de dólar a futuro y actual presidente provisional del Senado.

El gobierno no pudo contener a Bonadío y el mix justicia federal + ajuste/sinceramiento de la economía adelantó y le regaló el escenario a Cristina en una causa judicial donde no corre demasiado riesgos, a diferencia de la denominada Ruta del Dinero K que ya tiene preso a Lázaro Báez, amigo íntimo, como mínimo, de la familia presidencial. Sin el contexto de suba de tarifas de luz, gas, agua, naftas, transporte público, alza de precios, y despidos, el regreso de Cristina rodeada de militantes hubiese sido apenas un dato de color. Hoy se convirtió en una cuestión de Estado. No alcanza, tampoco, para eclipsar la conmoción por la filtración de datos de cuentas off shore que tiene al Presidente como director y vicepresidente, a pesar de no estar a su nombre ni registrar, por ahora tampoco, cuentas bancarias a su nombre.