Superclásico político en el Monumental

El estadio de River Plate concentró el domingo a un elenco multipartidario de la política argentina. Cambiemos puso en cancha a la primera línea del gabinete de Horacio Rodríguez Larreta y María Eugenia Vidal. El PRO estuvo encabezado por Diego Santilli, vicejefe de gobierno porteño, y por Federico Salvai, jefe de gabinete de la provincia de Buenos Aires. El peronismo massista estuvo en minoría representado por Facundo Moyano. La UCR envió al neurólogo Facundo Manes quien podría ser senador nacional por la provincia de Buenos Aires.

Hubo varios infiltrados xeneixes, con el presidente de CABJ, Daniel Angelici, a la cabeza. El “Tano” estuvo acompañado por dos incondicionales, el legislador Francisco Quintana y Christian Gribaudo (presidente del Instituto de Previsión Social de PBA). Afortunadamente para el grupo de simpatizantes de CABJ, también estuvo el intendente de Almirante Brown, Mariano Cascallares, y no hubo disturbios.

Temas delicados, como asistir a un estadio de fútbol, que todavía subsisten en la Argentina. Más seguros, pero no por el resultado final, estuvieron los simpatizantes de River en los palcos, como el que pertenece a Jorge Brito, en el cual estuvieron junto al titular del Macro, Facundo Manes, Federico Salvai y Carolina Stanley y en otras ubicaciones Alejandro Mac Farlane, Guillermo Stanley (Havanna), el titular de ARBA, Gastón Fossati, el subsecretario de Asuntos Municipales, Alex Campbell, Jaime Méndez, intendente de San Miguel. Muchas críticas a la salida del estadio por primera vez sobre Marcelo Gallardo y su decisión de sacar a Andrés D’Alessandro cuando el partido estaba para que CARP lo cierre. «El problema de siempre: cuando el técnico se cree más importante que los jugadores» mascullaban al retirarse caminando por Figueroa Alcorta, los riverplatenses.