La CGT suma al PJ a la marcha del 7 M. El kirchnerismo, a Comodoro Py

El Partido Justicialista recibió hoy a la conducción de la CGT (Confederación General del Trabajo) y coincidieron en compartir la preocupación por la compleja situación socio-económica por la que están atravesando los sectores asalariados en particular. El PJ adhirió a la movilización del 7 de marzo, el mismo día que el kirchnerismo convoca otra marcha pero a los tribunales federales de Comodoro Py para acompañar a Cristina de Kirchner.

Ante el pedido de reunión solicitada por la central obrera para explicitar los motivos de la movilización convocada para el próximo 7 de marzo, «en defensa del trabajo y la producción, de paritarias libres, de los convenios colectivos de trabajo, del sistema previsional, de la seguridad social, de la educación, y en contra de la flexibilización y el aumento indiscriminado de tarifas”, las autoridades del Consejo Nacional Justicialista, encabezada por su Presidente, José Luis Gioja, escucharon e intercambiaron pareceres y opiniones acerca del estado actual de los distintos indicadores que hacen a la marcha del país.

En tal sentido, ambos, PJ y CGT,  coincidieron en la visión crítica sobre la situación por la que está atravesando el país en temas tales como: el incremento de los niveles de despidos y suspensiones del empleo formal, el deterioro de los salarios, tanto en el trabajo registrado como así también en el empleo informal, que está sufriendo la falta de empleo, el aumento indiscriminado de importaciones con la consecuencia en  la baja de la producción nacional y el cierre de actividades industriales, aumento abrupto de tarifas, la baja del consumo, y los niveles inflacionarios, que lejos de bajar, siguen creciendo, lo que hace un combo muy difícil de soportar para los bolsillos de los trabajadores.

Por otra parte, en el encuentro se abordó también la negativa del gobierno de dejar liberada la negociación paritaria entre empleadores y trabajadores, al respecto, desde el PJ coincidieron con la conducción de la Central Obrera en decir que «la inflación sin paritarias libres deteriora el salario de los trabajadores» y en apoyar la lucha porque no se vulneren sus derechos y garantías de discutir salarios libremente.