Estocada final al triunvirato CGT: gobierno define aval

El gobierno nacional prepara la estocada final contra el triunvirato de la CGT. “Para nosotros esta conducción está terminada”, fue la sentencia que emanó desde la Casa Rosada después del paro general que la central obrera lanzó sobre la hora, el día previo a la sanción del nuevo cálculo jubilatorio. Los gremios del transporte no le respondieron y el metalúrgico Francisco “Barba” Gutiérrez renunció a la mesa política. A fin de mes vence el certificado de autorización provisoria que el Ministerio de Trabajo le entregó a Juan Carlos Schmid, Carlos Acuña y Héctor Daer en medio de una ola de impugnaciones de sindicatos disientes nucleados en las 62 Organizaciones Peronistas.

El triunvirato había accedió a la conducción de la CGT gracias al respaldo de Hugo Moyano y Luis Barrionuevo pero con la oposición de los sindicatos alienados con el entonces jefe de la UATE, Gerónimo Venegas, y del Movimiento de Acción Sindical Argentinas (M.A.S.A) del taxista Omar Viviani. La corriente federal de Sergio Palazzo (bancarios) se abstuvo. El sector de Venegas, alineado con Mauricio Macri, había incluso impugnado judicialmente el Congreso donde se consagró al triunvirato.

Esa medida judicial es el recurso al que apelará ahora el Ministerio de Trabajo de Jorge Triaca para resolver si le renueva la autorización provisoria al trío sindical de Acuña, Daer y Schmid para mantenerse al frente de la central obrera. Todo dependerá de cómo evoluciona en el verano la ronda de negociaciones con los gremios para destrabar el tratamiento de la reforma laboral en el Congreso durante la sesiones extraordinarias que el Poder Ejecutivo Nacional convocará en febrero.

A fin del año pasado, Trabajo activó la purga de unos 450 gremios que fueron dados de baja a través de la firma de una disposición para depurar el pelotón de «sellos de goma» habilitados durante el kirchnerismo bajo la gestión de Carlos Tomada. La medida golpea en especial a la Central de Trabajadores de la Argentina (CTA) de Hugo Yasky y Pablo Michelli aunque mantiene a salvo las principales ramas nucleadas en la Confederación General del Trabajo (CGT).