El PJ, con ausencias de Cambiemos, blindó a Cristina

El peronismo evitó nuevamente que el Senado autorizara los allanamientos al domicilio de Cristina de Kirchner. Si bien la bancada que conduce Miguel Pichetto fue la que tuvo más ausencias para evitar que se llegue al quórum, todos los bloques incluido Cambiemos dejaron sillas vacías en el recinto para blindar a la ex presidente.

Al momento de iniciar la sesión, sólo había en el recinto 36 legisladores y se necesitan 37 para tener quórum, número que se hubiera alcanzado si el interbloque de Cambiemos, principal interesado en avanzar con el permiso para los allanamientos, hubiera contado con la presencia de Esteban Bullrich, ausente por vacaciones en Europa. El oficialismo tampoco tuvo sentada en su banca a Miriam Boyadjian, que se ausentó por enfermedad, pero la mayor cantidad de ausencias provino del Bloque Justicialista que comanda Pichetto, al que le faltaron 16 de sus 24 senadores.
Los únicos miembros de esa bancada que bajaron al recinto fueron Pichetto; Carlos Caserio; Dalmacio Mera; Eduardo Aguilar; Carlos «Camau» Espínola; Mario Pais; Omar Perotti y Rodolfo Urtubey. El Frente para la Victoria, la bancada que integra Cristina Kirchner, no se presentó en el recinto dado que su estrategia consistía en esperar a que hubiera quórum para bajar y exponer su rechazo al pedido de allanamiento solicitado por el juez Claudio Bonadio.
En cuanto al Interbloque Federal de peronistas díscolos y las bancadas provinciales, concurrieron únicamente la neuquina Lucila Crexell, el santafesino Carlos Ruetemann, la misionera Magdalena Solari, la salteña Cristina Fiore y el porteño Fernando «Pino» Solanas. Cuando la sesión ya estaba caída, el jefe del interbloque de Cambiemos, Luis Naidenoff, afirmó: «Teníamos la oportunidad de enviar una señal muy fuerte a la sociedad desde la política y consistía simplemente en cumplir un oficio judicial».
«Los senadores que no están presentes cometen un gran error. Fortalecer al Senado requiere de fuertes gestos», agregó el formoseño. Por su parte, Pichetto ratificó su postura, compartida por los otros siete legisladores que se presentaron, de aprobar los allanamientos por tratarse de «una medida de prueba que no define ningún rango de responsabilidad» e insistió en el rechazo a un eventual pedido de desafuero.