Tenso encuentro Macri-Obispos por la situación social

Después de impulsar sin éxito la ley del aborto no punible, y en medio del debate para recortar la asistencia estatal de fondos a la Iglesia católica, Mauricio Macri debió poner la otra mejilla para recibir a la cúpula del Episcopado en un tenso encuentro de fion de año. El Presidente admitió que “todavía tenemos meses duros por delante. Estamos en el territorio y sabemos lo que pasa, no ignoramos los problemas”.

Al encuentro asistieron el vicepresidente 1° del Episcopado, cardenal Mario Poli (arzobispo de Buenos Aires); el vicepresidente 2°, monseñor Marcelo Colombo (arzobispo de Mendoza), y el secretario general, monseñor Carlos Malfa (obispo de Chascomús). Macri estuvo acompañado por el jefe de Gabinete, Marcos Peña; los ministros de Relaciones Exteriores y Culto, Jorge Faurie, y de Salud y Acción Social, Carolina Stanley; y el secretario de Culto, Alfredo Abriani.

Los Obispos, desde su mirada de pastores, aprovecharon la ocasión para expresar su preocupación por el aumento del índice de pobreza, reflejado en la última medición del Observatorio de la Deuda Social Argentina de la UCA, la baja del consumo, el aumento del desempleo y el aumento de la desnutrición infantil. Presentaron también la inquietud sobre la problemática en los proyectos de agricultura familiar, especialmente en el interior del país.

Asimismo señalaron el aumento creciente de la droga-dependencia y de un modo más preocupante en los barrios marginales, por lo que pidieron un incremento del presupuesto para la SEDRONAR, ya que no sólo es importante combatir la oferta de droga, sino también atender a la demanda.

En otro orden de cosas, manifestaron su inquietud por lo que llamaron nuevas divisiones en la sociedad argentina, atravesada por la brecha de la inequidad. “La reunión se produjo en un clima de diálogo abierto, en la que cada uno pudo expresar sus ideas con sinceridad y libertad”, informaron los obispos.