Gran subasta 141 aniversario del Banco Ciudad

En el marco de la celebración por su 141° aniversario, el próximo Miércoles 22 de mayo, el Banco Ciudad presenta una subasta extraordinaria de obras de arte de gran calidad, entre las que se destaca una pintura del consagrado artista Cándido López.

Como todos los años, el Banco Ciudad reúne para su subasta aniversario un conjunto de obras especialmente seleccionadas y catalogadas por su equipo de tasadores de arte, y conjuntamente salen a remate un serie de alhajas y antigüedades de excelente calidad, certificadas por los expertos en gemología de la institución.  

Este año, la obra que concita la atención del público especializado es El mendigo, de Cándido López, que ya se encuentra en exhibición en el Espacio de Arte del Banco Ciudad en Esmeralda 660. La pintura, un óleo de 1,30x 1,80, que genera gran expectativa en el mercado del arte, saldrá a remate con una base de $ 24.000.000.

Asimismo, completan el catálogo de la subasta 141 aniversario una serie de firmas muy reconocidas dentro del arte latinoamericano, como Emilio Petorutti, Benito Quinquela Martín, Fernando Fader, Leopoldo Presas, Juan Carlos Castagnino, Nicolas García Uriburu, Rómulo Maccio, Carlos Paez Vilaró, Pérez Celis y Rogelio Polesello.

La franja de bases es muy amplia, con una gran variedad de lotes que oscilan entre los 4.000 y 100.000 pesos, además de los destacados de 150.000, 250.000, 800.000 y 24 millones de pesos. Todas las obras cuentan con la garantía de autenticidad que otorga el Banco Ciudad a los compradores, y, como siempre, la propuesta es generar un mercado de arte de calidad y accesible.

Todos los lotes a subastar se encuentran exhibidos en Esmeralda 660 de lunes a viernes de 10 a 18 en Esmeralda 660. También, para conocer todas las obras, alhajas y antigüedades, sus características  y el precio base con que salen a remate cada una, puede consultarse el catálogo digital, disponible en la página web del Banco Ciudad, a través del enlace directohttps://www.bancociudad.com.ar/institucional/subastas#/detalle_subasta/2138

Las compras pueden realizarse con tarjeta de débito y crédito de todos los Bancos, y con las tarjetas del Banco Ciudad se pueden financiar en hasta 6 cuotas sin interés.

La subasta se realizará el 22/5 a las 18 hs en el Auditorio Santa María de los Buenos Ayres -Esmeralda 660 3er Piso – CABA-, abierta al público general.

 

EL MENDIGO

La pintura de Cándido López de 1958, es un hallazgo en la producción del artista ya que muestra notable diferencia con su habitual producción más enfocada en los paisajes y la Guerra de la Triple Alianza. El novel pintor se esfuerza para lograr una obra que transmita el sentimiento de caridad hacia ese mendigo paradigmático, que pide limosna en la puerta de su precario rancho, probablemente en el bajo de la recoleta, donde solían vivir algunos menesterosos. La única compañía del hombre es un perro negro.
La técnica empleada son los primeros esbozos que anticiparán su obsesión por el detalle en los trazos y resolución de sus obras.
La obra logra transmitir el impulso solidario de los niños, sin duda alentado por su padre. El contraste entre la desolada imagen del pobre con la compostura de sus benefactores, acentúan con un toque romántico, la buena acción.

La pintura, que puede considerarse la opera prima del joven López, muestra que si bien está asimilando la enseñanza académica, ya hace presentir lo que según el crítico de su obra, Marcelo Pacheco, sería el sello en su pintura, que lo destaca entre todos los artistas argentinos del siglo XIX: “Lo simple, lo primitivo es una toma de posición de Cándido frente a lo aprendido y al estilo homogéneo que domina la escena artística del momento”.

 

CANDIDO LOPEZ
Nació en Buenos Aires el 29 de Agosto de 1840 y desarrolló una temprana carrera como pintor y fotógrafo retratista. Tras estudiar con el Carlos Descalzo, pasó luego por el taller del italiano Baldasarre Verazzi, pintor y muralista.
Entre 1859 y 1863 viajó constantemente por la Provincia de Buenos Aires realizando retratos al daguerrotipo y algunas pinturas.
Debido a que la daguerrotipia exigía una extremada composición y planeamiento previo de la imagen, es en ese período que comienza a iniciarse  en el trabajo de esbozos que lo llevarán lentamente a dedicarse a la pintura.
Los conocimientos de daguerrotipista le resultarán importantes para su carrera como pintor: Se hace observador de encuadres, minucioso por la realidad, y se interesa por documentar lo que ve como momentáneo para reintentar “eternizarlo”.
Dos hechos desgraciados (uno consecuente del otro) signarían su obra, la participación de Argentina en la llamada guerra de la Triple Alianza y, al combatir en tal contienda, la pérdida de su brazo derecho por efectos de una granada durante la ferocísima batalla de Curupaity, esto último ocurrió en septiembre de 1866.