Con desempate de Villaruel, se aprobó la Ley Bases

La reforma del Estado del presidente Javier Milei, dio un paso clave anoche en el Senado, que la aprobó con el voto de desempate de la presidenta de la Cámara Alta, Victoria Villaruel, en una jornada marcada por disturbios frente al Congreso que dejaron una veintena de heridos y detenidos, además de autos incendiados.
«Por esos argentinos que sufren, que esperan, que no quieren ver a sus hijos irse del país (…), mi voto es afirmativo», dijo Villarruel, tras el empate 36-36 en el voto en general del texto. Es el primer respaldo legislativo tras seis meses de gobierno de Milei. Ahora el texto volverá a la Cámara de Diputados para su sanción final.

El Senado también aprobó el paquete fiscal con 37 votos afirmativos y 35 votos negativos e inició la votación en particular con varias modificaciones propuestas por el oficialismo. En la votación en particular, la sorpresa la dio Bienes Personales. Tras aprobar por unanimidad el Régimen de Regularización de Obligaciones Tributarias, Aduaneras y de Seguridad Social, más el blanqueo de capitales, el título de Bienes Personales del dictamen de mayoría fue rechazado con 37 votos contra 35 positivos.
Por su parte, la restitución de la cuarta categoría del Impuesto a las Ganancias ya tenía como destino la derrota. Fue por 41 votos negativos contra 31 positivos. Al oficialismo no le alcanzó con la exención del 22 por ciento dispuesta para las provincias de la Patagonia.

Disturbios en inmediaciones del Congreso
Mientras transcurría la sesión por la Ley Bases, miles de personas se congregaron en torno al Congreso en repudio del proyecto y del draconiano ajuste fiscal del presidente.
Los disturbios comenzaron cuando la policía repelió con gases, balas de goma y camiones cisterna a un grupo que buscó burlar las vallas que aislaban el Congreso. Los manifestantes respondieron arrojando piedras a los uniformados.
Siete personas, entre ellos cinco diputados opositores, fueron atendidos en un hospital tras ser gaseados por la policía.
La oficina de presidencia denunció en la red social X «a los grupos terroristas que con palos, piedras e incluso granadas, intentaron perpetrar un golpe de Estado», al mismo tiempo que el presidente daba un discurso en un foro económico.