El empleo privado acumula 14 meses consecutivos de caída
El empleo asalariado formal del sector privado acumula 14 meses consecutivos de caída y registra una pérdida de 266.000 puestos de trabajo desde noviembre de 2023. Solo en julio se destruyeron 13.000 empleos privados registrados, en un contexto en el que la actividad económica se encuentra 2,2% por encima de los niveles de aquel mes, pese a la contracción acumulada durante el año.
Los datos surgen del Panorama del Empleo Asalariado Formal y de las Remuneraciones, elaborado por el Área de Empleo, Distribución e Instituciones Laborales (EDIL), perteneciente al Instituto Interdisciplinario de Economía Política (IIEP) de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires (UBA). El informe fue coordinado por Roxana Maurizio y Luis Beccaria.
De acuerdo con el relevamiento, el empleo asalariado formal total también volvió a retroceder en julio, con una reducción de 9.000 puestos. Aunque la caída fue menos pronunciada que la de junio, cuando se perdieron 13.000 empleos, el segmento privado profundizó su contracción: pasó de registrar una baja de 6.000 puestos en junio a una de 13.000 en julio, equivalente a una disminución mensual del 0,2%.
La evolución de los últimos meses ubica la cantidad de asalariados formales en un nivel similar al de abril de 2022, según la serie histórica iniciada en enero de 2012.
El informe también advierte sobre la divergencia entre la actividad económica y la generación de empleo. Mientras la economía se encuentra 2,2% por encima del nivel de noviembre de 2023, el empleo asalariado formal privado acumula una caída superior al 4% desde entonces.
Industria y comercio, entre los sectores más afectados
La pérdida de puestos de trabajo no se distribuye de manera uniforme entre las actividades económicas. La industria y el comercio continúan liderando la destrucción de empleo, una tendencia que, según el informe, se observa desde septiembre de 2025.
En la minería, en cambio, el empleo creció 0,4% en julio y acumuló tres meses consecutivos de subas, luego de la caída registrada en abril. Sin embargo, la comparación interanual continúa en terreno negativo, con una baja del 1,3%, pese al crecimiento de la actividad del sector.
La construcción también mostró un retroceso. Después de los aumentos de diciembre de 2025 y enero de 2026, la estabilidad de febrero y marzo, las caídas de abril y mayo y la ausencia de variaciones en junio, el empleo de la actividad se redujo 0,6% en julio. Se trató de la mayor caída mensual desde marzo de 2025.
Por tamaño de empresa, los datos correspondientes a agosto muestran comportamientos dispares. Las compañías grandes redujeron levemente sus dotaciones de personal, un 0,1%, mientras que las pequeñas registraron un aumento del 0,1%. En las medianas no hubo variaciones.
La caída del empleo alcanzó a 17 provincias
El deterioro del mercado laboral también se reflejó en la distribución territorial. En julio, el empleo asalariado formal privado cayó en 17 provincias, aumentó en seis y se mantuvo sin cambios en una.
Las mayores bajas porcentuales se registraron en Santa Cruz, con una contracción del 0,9%, y en Corrientes y Mendoza, ambas con retrocesos del 0,7%. En el otro extremo, Catamarca encabezó las subas, con un incremento del 0,7%, seguida por Tucumán, Salta y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, con aumentos del 0,2% en cada caso.
Por su peso en el empleo registrado, la provincia de Buenos Aires fue la que más contribuyó a la caída nacional: perdió 8.000 puestos de trabajo, equivalentes al 66% de la reducción total. Le siguieron Mendoza, con 1.600 empleos menos, y Santa Fe, con una disminución de 1.400 puestos.
Neuquén, por su parte, registró en julio una leve caída del 0,1%, luego de diez meses consecutivos de crecimiento desde septiembre de 2025. Durante ese período había sumado 8.478 puestos de trabajo, un incremento del 5,7%, y en junio había alcanzado el máximo de toda la serie, iniciada en enero de 2009.
Aun con el retroceso de julio, Neuquén es la provincia con mejor desempeño desde noviembre de 2023: acumula un aumento del 8,9%, equivalente a 12.800 puestos. Río Negro ocupa el segundo lugar, con una suba del 3,5%. Son las únicas dos jurisdicciones en las que el empleo asalariado formal privado supera los niveles de noviembre de 2023.
El salario mínimo perdió 40,8% de su poder adquisitivo
La evolución del empleo se suma al deterioro de los ingresos. Desde noviembre de 2023, el salario mínimo perdió un 40,8% de su poder adquisitivo, de acuerdo con el informe de la UBA.
En cuanto a las remuneraciones de los trabajadores registrados del sector privado, el promedio cayó un 0,4% en julio. Sin embargo, el dato adelantado para agosto anticipa una recuperación real del 1,3%. De confirmarse esa evolución, el salario promedio de los asalariados registrados privados se ubicaría un 0,8% por encima del nivel de noviembre de 2023.
La situación del salario mínimo es más crítica. La contracción acumulada, sumada a la tendencia descendente de los años anteriores, llevó su poder de compra a un nivel inferior al de 2001, antes del colapso de la convertibilidad. En septiembre de 2026, se ubicó en su valor real más bajo desde junio de 2003.
Además, el salario mínimo registra una pérdida del 67,1% respecto de su máximo histórico, alcanzado en septiembre de 2011. En términos reales, actualmente representa apenas un tercio de aquel valor.
