Macri brindó con Barrionuevo por derogación de Ganancias

Mauricio Macri agasajó el martes a más de 70 gremios de la combativa CGT Azul y Blanca y brindó junto a Luis Barrionuevo por un 2015 sin Impuesto a las Ganancias. En un almuerzo organizado por la Subsecretaría de Trabajo, Industria y Comercio, a cargo de Ezequiel Sabor, en el Círculo Italiano de la Capital Federal, el jefe de Gobierno porteño despidió el año junto a sindicatos alineados con el dirigente gastronómico y con la presencia del jefe de Gabinete de la Ciudad, Horacio Rodríguez Larreta.

«Brindo con ustedes por el fin del Impuesto a las Ganancias, un gravamen regresivo que va a desaparecer cuando el PRO llegue al Gobierno nacional», predicó Macri al levantar la copa junto a Barrionuevo y Sabor.

La conversación Macri-Barrionuevo comenzó distendida, con bromas futbolísticas. «Con este partido que ganó River, se les terminó la racha, en 2015 empieza el año de Boca, señores», se agrandó el expresidente del club de la ribera. Barrionuevo, hincha de Chacarita, no levantó el guante pero advirtió: «Si a Boca le va bien, a Mauricio le va a ir bien. Igual tengan en cuenta que yo apoyo la candidatura presidencial de José Manuel de la Sota». Macri, preparado para el embate, contraatacó en tono jocoso: «Lo lamento Luis, pero no veo a nadie acá que se sume a tu propuesta, así que ustedes en la CGT Azul y Blanca ya saben que me tienen que votar a mí.

El jefe de Gobierno porteño reclamó así el voto de los 70 jefes gremiales presentes ayer en el Círculo Italiano, un gesto que aprovechó también Rodríguez Larreta para potenciar su candidatufra a jefe de Gobierno porteño en una ardua interna macrista con Gabriela Michetti, quien mañana realizará una cena solidaria en La Rural en una especie de lanzamiento ante empresarios para recaudar fondos. La familia Barrionuevo tiene terminales políticas en todas las agrupaciones opositoras: Luis asegura apoyar a De la Sota, la esposa del jefe de gastronómicos y diputada del Frente Renovador, Graciela Camaño, guía a Sergio Massa en Pasos Perdidos, y Dante Camaño, hermano de Graciela y titular de gastronómicos porteño, tiene simpatía por el macrismo.

Macri aspira a una CGT unificada y tiene diálogo constante con Hugo Moyano. Y con todo el arco sindical: el pasado 18 de septiembre se encontró con los oficialistas Gerardo Martínez (UOCRA) y con Andrés Rodríguez (UPCN). Y hace dos semanas conversó en persona con el sector de los «gordos» a través de Armando Cavalieri (Comercio), Rodolfo Daer (Alimentación) y Carlos West Ocampo (FATSA).

Ayer Macri manifestó que «hay que volver a la cultura del trabajo, acabar con la inflación que destruye el salario y terminar con los subsidios». Sabor, armador sindical del PRO y organizador del encuentro, señaló: «Es fundamental afianzar la relación entre el Gobierno de la Ciudad y los gremios, para darles soluciones concretas a los trabajadores. El compromiso de Mauricio Macri es que la próxima Argentina sea la del diálogo, la tolerancia y el trabajo».

Junto a Macri y Barrionuevo disfrutaron el salmón, los boconchinos de crudo y mozzarella, y el mousse de postre, entre otros popes de la Azul y Blanca como Carlos Acuña (estaciones de servicio), Luis Cejas (viajantes), Oscar Rojas (maestranza), Rubén Sandoval (perfumistas) y Juan Martini (tabaco).