Vidal celebró detenciones junto a intendentes del PJ

El intendente massista de San Miguel, Joaquín de la Torre, fue a buscar a María Eugenia Vidal hasta el helipuerto de Campo de Mayo. La gobernadora de Buenos Aires optó ayer por un escenario plural, junto a intendentes del peronismo, en su primera aparición pública luego de la recaptura de Cristian Lanatta y Víctor Schillaci. Una señal política, no sólo de cara a la sesión del jueves en la Legislatura bonaerense para aprobar el Presupuesto, sino también ante el asado que esta noche organiza Alejandro Granados en Ezeiza para hacer catarsis en el PJ bonaerense.
Vidal se mostró en San Miguel junto al intendente local, De la Torre, el hombre de mayor confianza de Sergio Massa. Sin embargo, también estaban el peronista Martín Insaurralde (Lomas de Zamora) y Gustavo Menéndez (Merlo), dos exponentes de la renovación generacional del Frente para la Victoria ante los barones del conurbano.

La excusa del acto era para presentar el programa «Cultura de Verano», el mismo que Daniel Scioli centralizaba en Mar del Plata con un megaescenario frente al Hotel Provincial. La gestión Vidal dispuso descentralizar los recitales y obras teatrales gratuitas del verano, organizados por la gobernación, y trasladarlos a municipios donde la población tiene dificultades económicas para poder vacacionar en la Costa Atlántica. Por primera vez abarcará a los distritos de Merlo, San Miguel, Lomas de Zamora, Tres de Febrero y Quilmes.

El ambiente político ecuménico se sentía ayer en San Miguel pese al calor. De la Torre estuvo a cargo de la apertura del acto y le dedicó un párrafo especial a Insaurralde: «Martín, te quiero agradecer especialmente por estar hoy acá con la gobernadora y conmigo. A pesar de pertenecer al Frente para la Victoria estás haciendo un trabajo ejemplar en la lucha contra la inseguridad en Lomas de Zamora», dijo el intendente massista. Acto seguido, le propinó un abrazo.

De la Torre, ventrílocuo político de Massa, aprovechó sin embargo para reivindicar su estirpe peronista: «Estamos dispuestos a colaborar con la gobernabilidad desde el peronismo, Somos una oposición responsable que no quiere poner trabas sino colaborar para el bienestar de los bonaerenses», explicó de cara a Vidal. Fue apenas un capítulo más de la sociedad Massa-Vidal en la provincia de Buenos Aires, y del objetivo en común Macri-Massa por reconstruir el peronismo post kirchnerista sin Cristina de Kirchner ni Scioli en el horizonte.

Vidal llegó acompañada por Federico Salvai (secretario de Gobierno) y Alex Campbell (subsecretario de Gobierno y Asuntos Municipales). La gobernadora fue la única oradora junto a De la Torre. En su discurso, el primero tras la recaptura de los prófugos del triple crimen de la efedrina, aseguró que en materia de narcotráfico «durante muchas años la política miró para otro lado o fue cómplice» y afirmó que su Gobierno buscará al prófugo Ibar Pérez Corradi, acusado de ser el jefe de los evadidos del penal de General Alvear. La mandataria advirtió además que «la corrupción y el narcotráfico en las fuerzas de seguridad y en el Estado es el resultado de una política que quiso mirar para otro lado o fue cómplice» y aclaró que su gestión no va a hacer «ninguna de las dos cosas».

Los intendentes del peronismo bonaerense iniciaron un paulatino proceso de abandono de Scioli. Derrotado como candidato a presidente, y también responsable por omisión de la candidatura de Aníbal Fernández, el exgobernador no participa por ahora del proceso de reorganización del peronismo. La presunta Liga de Gobernadores del PJ nunca entró en escena para respaldar a Scioli. Y ese vacío es aprovechado por Macri vía Rogelio Frigerio, el ministro del Interior encargado de abrochar un «new deal» con los mandatarios provinciales del PJ.

Esta noche, en Ezeiza, un grupo de intendentes peronistas de la provincia de Buenos Aires se reunirá para evaluar el futuro del PJ en la era Macri. Será el primer encuentro después de la reunión que el salteño Juan Manuel Urtubey mantuviera con Massa y Diego Bossio el viernes pasado en Pinamar. La cumbre de peronismo post kirchnerista se celebrará en El Mangrullo, el restorán propiedad del intendente de Ezeiza, donde confluirán entre otros Julio Pereyra, jefe comunal de Florencio Varela y titular de la Federación Argentina de Municipios (FAM); el intendente de Malvinas Argentinas, Leonardo Nardini; además de Insaurralde, Menéndez y el exjefe municipal de La Matanza y presidente del PJ bonaerense, Fernando Espinoza. Vidal, y Massa sobrevuelan ese proceso de reorganización del peronismo. En la última semana de enero, el Presidente y el jefe del Frente Renovador irán juntos a buscar inversiones al Foro Económico Mundial de Davos, en Suiza.