Guerra fría Cristina-Pichetto, espejo de la grieta en el PJ

Miguel Pichetto visitará mañana la Casa Rosada para reunirse con Rogelio Frigerio y Sebastián García de Luca. El jefe del bloque de senadores del Frente para la Victoria se reunió con Sergio Massa en su casa de Tigre antes de aportar 26 votos del FpV a la ley de pago a los holdouts. Este fin de semana, el jefe del Frente Renovador y Juan Manuel Urtubey volvieron a posar juntos en una foto en Salta. Es una reacción a la reaparición de Cristina de Kirchner como jefa de la oposición a Mauricio Macri. Hoy, la expresidente espera la visita de 55 intendentes bonaerenses del Frente para la Victoria. El peronismo está en efervescencia luego de la hiperactividad política que demostró la expresidente quien mantiene una guerra fría con Pichetto, jefe de los senadores del FpV y operador parlamentario de los gobernadores del PJ.

Cristina de Kirchner se reunió el jueves pasado con el bloque de Diputados nacionales que preside Héctor Recalde. Salvo la ausencia de José Luis Gioja, precandidato a presidente del PJ en una presunta lista de unidad, hubo asistencia casi perfecta. El bloque de diputados también colmó las escalinatas de los tribunales federales de Comodoro Py el miércoles pasado, en una declaración indagatoria que mutó en mítin político. Monopolizado por la ultracristinista La Cámpora, el regreso de la ex presidente sufrió la ausencia de Pichetto y de los gobernadores del PJ.

El cristinismo trabaja para reunir al bloque de senadores con su jefa a través de Anabel Fernández Sagasti y el sanjuanino Ruperto Godoy. Pichetto, que luego de 12 años, recuperó la capacidad de pensar, apuesta a la renovación del peronismo y debe cumplir con su rol de interlocutor de los gobernadores peronistas con la Casa Rosada. Hoy se encuentra más cerca de Massa y de Frigerio que oxigena financieramente a los mandatarios provinciales.

Sobre un total de 42 senadores del FpV, el kirchnerismo duro abarca a 12 integrantes del bloque: las camporistas María de los Ángeles Sacnun (Santa Fe), Fernández Sagasti (Mendoza), Virginia García (Santa Cruz) y Ana Almirón (Corrientes), más la santacruceña María Ester Labado; las riojanas Teresita Luna e Hilda Aguirre; el sanjuanino Ruperto Godoy, el neuquino Marcelo Fuentes, la chaqueña María Inés Pilatti, la chubutense Nancy González y el puntano Daniel Pérsico. Pivotean los catamarqueños Inés Blas y Dalmacio Mera; la tucumana Beatriz Mirkin y la misionera Sandra Giménez, quienes votaron a favor del acuerdo con los holdouts.

La reunión de hoy con los intendentes bonaerenses servirá para hacer catarsis. Algunos, como Martín Insaurralde, plantean lejos de los oidos de Cristina de Kirchner que el peronismo de la provincia de Buenos Aires debe hacer una convocatoria más amplia y lavarse la cara. Reclaman, al menos, un llamado a Massa. En el acto/indagatoria de Comodoro Py, no estuvo Daniel Scioli. El PJ bonaerense, más allá de la presencia de Verónica Magario (La Matanza), estuvo representado por la fórmula de la derrota: Aníbal Fernández y Martín Sabbatella.

La convocatoria para la reunión de hoy estuvo a cargo de Jorge Ferraresi (Avellaneda), Juan Patricio Mussi (Berazategui), Santiago Maggiotti (Navarro) y Oscar Parrilli. El intendente de Avellaneda es el principal operador bonaerense de Máximo Kirchner. Mussi y Maggiotti, cercanos a Los Oktubres, crecieron bajo el ala de Julio De Vido. «Otra vez convocan los padres de la derrota», se quejó ayer un intendente peronista de la primera sección electoral que hoy verá a la ex presidente. Los intendentes, los primeros en olfatear el poder y la debilidad, piensan en las elecciones de medio término y en la dispersión del peronismo bonaerense. Massa ya muestra pegatinas con su pre-candidatura a senador nacional por Buenos Aires. Florencio Randazzo viene de un divorcio controvertido con el kirchnerismo. Diego Bossio abandonó el FpV y formó bloque propio. En el kirchnerismo, si se intensifican los procesamientos y visitas de Cristina de Kirchner a Comodoro Py, evalúan construir un «delfín». Por ahora, no hay candidatos tangibles que quieran colgarse ese cartel.

La fractura del peronismo en el Senado repercute en el funcionamiento de la Cámara que por ahora sólo sesionó dos veces: para dar ingreso a los pliegos de Carlos Rosenkrantz y Horacio Rosatti como jueces de la Corte Suprema y para convertir en ley el pago a los holdouts vía emisión de 12.500 millones de dólares. El escenario complica la construcción de un acuerdo con Cambiemos para alcanzar los dos tercios de los votos necesarios para completar las vacantes en el máximo tribunal. El FpV tiene también la llave del quórum. La última vez que se reunieron todos los senadores fue para discutir cómo votarían el acuerdo con los denominados fondos buitre. Pichetto anticipó su voto a favor y arrastró a 25 legisladores nacionales alineados con los gobernadores. Desde entonces no volvieron a reunirse.