La mora de las familias tocó su punto más alto en 22 años
La morosidad de las familias argentinas alcanzó niveles récord y ya se encuentra en su punto más alto en 22 años. En la Ciudad de Buenos Aires, el fenómeno también se profundizó: 255.805 personas están actualmente en mora, una cifra que triplica la cantidad de desocupados que registra la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) porteña.
El dato surge de la nota de análisis “Cuando el crédito reemplaza al salario”, elaborada por USINA, el observatorio de políticas productivas de Kilómetro Cero, conducido por Augusto Costa. El trabajo cruza información del Banco Central (BCRA), el INDEC y el Mapa de la Deuda del Centro de Estudios para la Ciudad.
Según el informe, la tasa de morosidad de las familias con entidades bancarias llegó al 12,3% en mayo de 2026, el nivel más elevado de los últimos 22 años.
La situación es todavía más crítica cuando se incorporan las entidades no bancarias, como billeteras virtuales, fintech y otros proveedores de crédito. Allí, la mora alcanzó el 29,6%, el máximo registrado hasta el momento.
También aumentó con fuerza la proporción de personas que no logran cumplir con sus obligaciones. El porcentaje de deudores morosos sobre el total de deudores pasó del 17,1% en febrero de 2024 al 27,8% en mayo de 2026. Es decir, actualmente más de uno de cada cuatro deudores del país presenta dificultades para afrontar sus pagos. El BCRA considera moroso a quien acumula 90 días o más de irregularidad, situación 3 o superior.
En la Ciudad de Buenos Aires, la tasa de mora llegó al 11,7% en junio de 2026, por debajo del promedio nacional. Sin embargo, el promedio porteño oculta una fuerte desigualdad entre barrios.
La Ciudad ocupa el quinto lugar a nivel nacional en brecha territorial de mora, medida a partir de la diferencia entre los barrios con mayor y menor nivel de incumplimiento.
El mapa muestra un patrón muy marcado: los barrios con mayor mora se concentran en el sur porteño. La Boca, Constitución, Villa Soldati, Villa Riachuelo, Villa Lugano y Nueva Pompeya, correspondientes a las comunas 4, 8 y 1, presentan los niveles más elevados.
En el extremo opuesto, los ocho barrios con menor mora se encuentran en el norte y centro-norte de la Ciudad. La diferencia es significativa: mientras en Coghlan la mora ronda el 7%, en La Boca supera el 21%.
Entre abril y junio de 2026, el deterioro fue acompañado por un crecimiento simultáneo de la mora y de la cantidad de personas endeudadas.
La tasa de mora pasó del 10,8% al 11,7% del monto adeudado, mientras que la cantidad de deudores aumentó de 1.746.390 a 1.877.802 personas.
Dentro de ese universo, 255.805 personas se encuentran efectivamente en mora, equivalentes al 13,6% de los deudores porteños.
El dato permite dimensionar el fenómeno: son 3,3 veces más personas que las 77.000 desocupadas que registra la EPH para la Ciudad.
Para USINA, esto muestra que la mora dejó de ser exclusivamente un problema asociado a la falta de empleo y se convirtió, cada vez más, en un problema de ingresos insuficientes.
Los jóvenes son los que más se atrasan
El análisis por edad muestra otro dato llamativo. Los menores de 25 años tienen la deuda promedio más baja, pero registran la tasa de mora más elevada.
El informe vincula esta situación con la elevada informalidad laboral. A nivel nacional, la informalidad alcanzó el 44,2% en el primer trimestre de 2026, el valor más alto de la serie publicada por el INDEC, y trepa al 61,7% entre los ocupados de hasta 29 años.
En la Ciudad, donde la informalidad general es menor y alcanza al 26%, también se mantiene la brecha generacional: llega al 44,5% entre los menores de 30 años, frente al 20% entre los trabajadores de 30 a 64 años.
La diferencia entre bancos y fintech
El nivel de mora también varía fuertemente según el tipo de entidad que otorgó el crédito.
En la Ciudad, los proveedores no financieros de crédito registran una mora del 47,5% del monto, mientras que en los bancos públicos el indicador se ubica en apenas 5,6%.
Los neobancos y billeteras virtuales ya concentran 655.685 deudores porteños y tienen el 22,4% de su cartera en mora.
A nivel nacional, los datos del BCRA correspondientes a junio de 2026 muestran niveles elevados de incumplimiento en algunas de las principales plataformas: 23,6% en Naranja X, 22,5% en Ualá y 17,8% en Mercado Crédito.
Denuncias por cobranzas abusivas
El crecimiento del endeudamiento también estuvo acompañado por un aumento de las denuncias vinculadas con prácticas de cobranza abusivas. El informe menciona llamados y mensajes reiterados, comunicaciones fuera de horario, presión sobre familiares y compañeros de trabajo, divulgación de datos personales y mensajes que simulan reclamos judiciales.
En la Provincia de Buenos Aires, los reclamos por acoso durante la cobranza pasaron de 393 en 2024 a 1.064 en 2025. Durante el primer semestre de 2026 ya alcanzaron los 2.240 casos, superando todo lo registrado durante el año anterior.
Entre las entidades más denunciadas aparecen Tarjeta Naranja, con 70 denuncias; Mercado Pago, con 39; y Ualá, con 26.
El vacío regulatorio y los intereses
USINA también pone el foco en el marco regulatorio del crédito. Según el informe, el DNU 70/2023 derogó el artículo 18 de la Ley 25.065, que establecía un límite para los intereses punitorios equivalente al 50% del interés compensatorio.
A partir de ese cambio, señala el observatorio, las condiciones pasaron a quedar determinadas en contratos de adhesión y algunas tasas pueden alcanzar niveles de hasta 1.000% anual.
El informe menciona casos en los que una deuda inicial de $100.000 terminó siendo reclamada por $5 millones.
Qué propone USINA
Para el observatorio, el aumento de la morosidad no puede explicarse únicamente por decisiones individuales de los hogares. Lo vincula con una combinación de caída del salario real, deterioro del empleo y expansión de un crédito de alto costo con menor regulación.
Entre las medidas que propone se encuentran:
- Restablecer un límite para los intereses punitorios.
- Fiscalizar de oficio los contratos de billeteras virtuales y proveedores no financieros.
- Regular las prácticas de las agencias de cobranza.
- Reconocer el sobreendeudamiento de las familias como una problemática de interés público.
El informe también cuestiona el rol del Gobierno de la Ciudad y plantea la necesidad de una mayor intervención de los organismos de Defensa del Consumidor frente a las prácticas abusivas de cobranza.
Así, detrás del promedio de mora porteño aparece un mapa profundamente desigual: el nivel de incumplimiento de los hogares no solo crece, sino que se concentra con mayor intensidad en determinados barrios y sectores sociales.
