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Presupuesto 2027: el Gobierno proyecta superávit, pero reduce recursos en áreas clave

El Gobierno de Javier Milei envió al Congreso el proyecto de Presupuesto 2027, que por primera vez durante su gestión busca establecer formalmente las pautas de ingresos y gastos para un ejercicio completo. La iniciativa fue presentada el 15 de septiembre y ya comenzó su recorrido parlamentario en la Cámara de Diputados.

El proyecto mantiene como eje el equilibrio de las cuentas públicas y proyecta para el próximo año un crecimiento del PBI del 4%, una inflación anual del 18% y un resultado financiero positivo. Pero detrás de las principales variables macroeconómicas aparece uno de los puntos que promete generar mayor debate durante el tratamiento legislativo: la distribución del gasto y la evolución de las partidas destinadas a educación, universidades, discapacidad, ciencia, vivienda e infraestructura.

Un análisis del proyecto realizado sobre la evolución real de las partidas muestra diferencias importantes respecto de 2023. Educación aparece con una caída real del 44%, mientras que ciencia y tecnología registra una baja del 37,9%. En discapacidad, la reducción alcanza el 24,4% en la comparación con 2023.

Universidades: $7,5 billones frente a un reclamo de $11 billones

Uno de los principales focos de discusión estará puesto en las universidades nacionales.

El proyecto contempla aproximadamente $7,5 billones para las universidades nacionales durante 2027, mientras que el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) había estimado que para garantizar el funcionamiento de las casas de estudio serían necesarios alrededor de $11 billones. La diferencia ronda los $3,5 billones.

La cuestión no se limita al monto nominal. Al comparar el proyecto con los recursos de años anteriores y descontar el efecto de la inflación, las universidades aparecen entre las áreas que acumulan una pérdida significativa de recursos.

Según un análisis citado por Infobae, la partida destinada a las universidades se ubicaría un 25% por debajo, en términos reales, de la correspondiente a 2023.

Los rectores ya plantearon reparos al proyecto y llevaron al Congreso su reclamo por mayores recursos para afrontar salarios, funcionamiento, becas y actividades académicas.

Educación: menos recursos para programas específicos

El impacto también se observa en distintos componentes del presupuesto educativo.

Entre las partidas que presentan mayores reducciones frente a 2023 aparece el Fondo de Compensación Salarial Docente, cuya asignación proyectada para 2027 implica una fuerte reducción real respecto de aquel año. También se prevé una disminución de los recursos destinados a las Becas Progresar.

El análisis de las funciones presupuestarias ubica a Educación con una caída real del 44% respecto de 2023, aunque la comparación debe considerar que se trata de un período en el que también hubo modificaciones en la estructura y clasificación de programas presupuestarios.

El debate legislativo deberá determinar, además, cómo quedan las obligaciones vinculadas al financiamiento educativo y universitario frente a las leyes vigentes.

Discapacidad: cambios en pensiones y prestaciones

Otro de los capítulos que puede generar mayor discusión es el relacionado con las personas con discapacidad.

El proyecto de Presupuesto no se limita a asignar recursos para el área, sino que introduce modificaciones en el régimen de discapacidad. Entre ellas, plantea cambios en el sistema de prestaciones y en el mecanismo utilizado para determinar sus aranceles, además de modificaciones en el régimen de pensiones.

Uno de los cambios cuestionados está relacionado con la actualización de los valores de las prestaciones. El proyecto elimina el esquema que vincula determinados valores con la evolución de la inflación, de acuerdo con el análisis realizado por Chequeado sobre el articulado.

También se propone modificar el régimen de actualización de las asignaciones familiares, incluida la Asignación Universal por Hijo (AUH). El proyecto elimina el mecanismo que establece aumentos vinculados a la inflación sin establecer, en el mismo artículo, un mecanismo alternativo de actualización.

Las organizaciones vinculadas a discapacidad y distintos sectores de la oposición cuestionaron estos cambios y advirtieron sobre su posible impacto en las prestaciones y en los beneficiarios.

Ciencia y tecnología, otra de las áreas bajo presión

La ciencia y la tecnología también aparecen entre los sectores que muestran una reducción significativa cuando se compara el proyecto con los niveles de 2023.

Según el análisis de las partidas presupuestarias, Ciencia y Tecnología presenta una caída real del 37,9% respecto de 2023. Dentro de este universo se encuentran organismos científicos y tecnológicos que vienen reclamando por la evolución de sus presupuestos.

El proyecto plantea así una continuidad de la política de contención del gasto que atraviesa buena parte de la administración nacional desde el inicio de la gestión de Milei.

Vivienda e infraestructura: una de las mayores caídas

La obra pública y la infraestructura también quedan entre las áreas con mayores diferencias respecto de 2023.

El análisis de las partidas muestra una reducción real del 72,4% en Infraestructura y Vivienda respecto de aquel año. Dentro de las funciones específicas, Vivienda y Urbanismo registra una caída real cercana al 99%, mientras que Agua Potable y Alcantarillado presenta una reducción del 93%.

Estos números reflejan uno de los cambios centrales en la política de gasto del Gobierno: una menor participación de la Nación en el financiamiento directo de obras de infraestructura y vivienda.

El escenario macroeconómico que plantea el Gobierno

En paralelo con estas discusiones, el proyecto establece las variables económicas que el Ejecutivo utiliza como referencia para elaborar las cuentas públicas de 2027.

El Gobierno proyecta un crecimiento del PBI del 4%, luego de estimar una expansión del 3% durante 2026. También calcula una inflación del 18% para 2027, frente a una previsión del 29% para este año.

El escenario oficial contempla además un superávit comercial superior a los US$15.000 millones y mantiene el objetivo de cerrar el ejercicio con resultado financiero positivo. Reuters señaló que el proyecto constituye la hoja de ruta fiscal del Gobierno para el último año completo antes de las elecciones presidenciales de 2027.

Pero el debate parlamentario no estará concentrado únicamente en esas variables. La discusión del Presupuesto definirá también cuánto dinero tendrá cada área del Estado y, especialmente, qué nivel de financiamiento tendrán sectores como educación, universidades, discapacidad, ciencia e infraestructura.

El proyecto comenzará ahora su tratamiento en la Comisión de Presupuesto y Hacienda de Diputados, donde podrán plantearse modificaciones antes de que llegue al recinto.