El empleo asalariado formal profundizó su caída y el salario mínimo ya perdió 40% de su poder adquisitivo
El empleo asalariado formal total volvió a caer en abril con la pérdida de 8 mil puestos, según un informe de la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA. A su vez, el empleo asalariado formal privado profundizó su caída con la pérdida de 12 mil puestos, acelerándose respecto de febrero y marzo.
El informe del Área de Empleo, Distribución e Instituciones Laborales (EDIL) que reúne a investigadores del Instituto Interdisciplinario de Economía Política (IIEP), explica que se registraron 235 mil puestos de trabajo asalariados formales del sector privado menos que en noviembre de 2023. En un panorama general, el sector industrial y comercial siguen liderando la pérdida de empleo desde septiembre de 2025, mientras que la minería volvió a caer en abril (-0,3) tras dos meses de subas.
La comparación interanual de Minería sigue siendo negativa (-5,1%) a pesar del crecimiento del nivel de actividad sectorial. En Construcción, tras los aumentos de diciembre de 2025 y enero de 2026 y la relativa estabilidad de febrero y marzo, el empleo registró en abril una leve caída (-0,1%). Así lo sostiene el habitual informe mensual coordinado por Roxana Maurizio y Luis Beccaria que además da cuenta de cómo, en mayo, las empresas chicas, medianas y grandes redujeron levemente su dotación de personal (alrededor de -0,1% cada una).
Por otra parte, el salario mínimo continúa perdiendo capacidad adquisitiva: 40% menos que en noviembre de 2023. La remuneración promedio de los asalariados registrados del sector privado proveniente del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA) cayó 3,0% en términos reales en marzo y 0,2% en abril, y quedó por debajo del nivel de noviembre de 2023. Los datos preliminares de mayo prevén una nueva caída de 2,0%. De acuerdo a los datos del SIPA, en abril el empleo se redujo en 15 provincias y aumentó en 8. Las mayores caídas porcentuales se dieron en Tierra del Fuego (-1,1%), Catamarca (-1,0%) y Misiones (- 0,7%). Las provincias que experimentaron los mayores aumentos fueron Neuquén (+0,6%), Tucumán (+0,5%) y La Rioja (+0,2%). En cuanto al poder adquisitivo del salario mínimo, vital y móvil (SMVM), este se redujo durante el mes de junio de 2026 un -0,6%. Ello se suma a las reducciones de los 11 meses previos. Además, el estudio reseña que en diciembre de 2023 se inició un extenso proceso de merma del valor real del salario mínimo, vital y móvil, cuando se contrajo 15% de la mano de la aceleración inflacionaria, seguido por una caída aún mayor, del 17%, en enero de 2024. Esta tendencia se interrumpió momentáneamente en algunos meses posteriores cuando el incremento nominal acompañó o superó la inflación. Sin embargo, entre noviembre de 2023 y junio de 2026 el salario mínimo real acumuló una caída de 40%. Esta contracción, junto con la tendencia decreciente de los años anteriores, lleva a que el salario mínimo en términos reales de junio de 2026 se ubique en un valor inferior al de 2001, antes del colapso de la convertibilidad. Asimismo. implica una erosión del 66,7% respecto del valor máximo de la serie, en septiembre de 2011, de forma tal que representa apenas un tercio del mismo.
